El Carrasco tiene ‘en jaque’ a Bucaramanga y su área metropolitana

El cierre del basurero, planteado para el 30 de septiembre, se ha convertido en una ‘papa caliente’ en la que políticos, operadores del servicio y autoridades ambientales se ‘chutan’ la responsabilidad de que a un mes del cierre, no se tenga confirmado adónde irán las basuras.

La Cdmb, en la resolución 1079 de junio de 2005, estableció el procedimiento para el “cierre, clausura y post clausura” del sitio que empezó como botadero al aire libre en los años setenta./FOTO EDWIN LÓPEZ MOYA

La Cdmb, en la resolución 1079 de junio de 2005, estableció el procedimiento para el “cierre, clausura y post clausura” del sitio que empezó como botadero al aire libre en los años setenta./FOTO EDWIN LÓPEZ MOYA

Por Paula Alejandra Carrillo Peña

Los alcaldes de Bucaramanga y su área metropolitana – Floridablanca, Girón y Piedecuesta- aún no han encontrado una ‘salida’ conjunta a la decisión que la directora de la Corporación Autónoma Regional para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Elvia Hercilia Páez, reiteró en rueda de prensa el 27 de agosto de 2008: que El Carrasco se cierra porque se cierra, por orden del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial.

Ya en 2003, el Ministerio, en el artículo 13 de la resolución 1045, había establecido un período de dos años para “realizar la clausura y restauración ambiental de sitios de disposición final de residuos sólidos” que no cumplieran con las normas vigentes “o su adecuación a rellenos sanitarios técnicamente diseñados, construidos y operados (…)”.

Pasado este tiempo, el 29 de septiembre de 2005, la misma entidad emitió otra resolución, la 1390, en la que se daba un plazo máximo de 36 meses para utilizar celdas no permanentes dentro de los mismos botaderos. Éste es el sistema que se está usando hasta el momento.

Incertidumbre de largo alcance
El establecimiento de un nuevo sitio está lejos de lograrse en un mes porque los lugares contemplados en el Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos (Pgirs) – Chocoa, Peñas, Ruitoque Bajo, el mismo Carrasco y Monterredondo – presentan contradicciones.

Los cuatro primeros, que son de Girón, tienen el impedimento del Plan de Ordenamiento Territorial (POT): entre los usos del suelo no está la disposición de residuos sólidos y para que se dé, el Concejo tiene que aprobar su modificación. Además, algunos de ellos –El Carrasco, por ejemplo- están a menos de 13 kilómetros del cono de aproximación del aeropuerto Palonegro y podrían tener restricción de la Aeronáutica Civil.

En Piedecuesta, el uso del suelo está contemplado en el POT, pero según la Emab, su capacidad es limitada para las 700 toneladas diarias que produce Bucaramanga y su área metropolitana.

Ninguno de los predios tiene licencia ambiental y aparte de esto, se deben adecuar los predios antes de llevar la basura, por lo cual, de aquí a que empiece a funcionar otro sitio, habrá discusiones para rato.

Para que un relleno sanitario sea considerado como tal, debe tratar los liquidos preovenientes de las basuras (lixiviados), antes de que lleguen a las quebradas. Los de El Carrasco van a la Quebrada La Iglesia, en Girón. /FOTO EDWIN LÓPEZ

Para que un relleno sanitario sea considerado como tal, debe tratar los líquidos preovenientes de las basuras (lixiviados), antes de que lleguen a las quebradas. Los de El Carrasco van a la Quebrada La Iglesia, en Girón. /FOTO EDWIN LÓPEZ

Soluciones rápidas
Los municipios de Floridablanca, Piedecuesta y Girón – que producen al mes 4.399, 1.691 y 2.204 toneladas de residuos respectivamente, de acuerdo con unos datos que según la Cdmb, son de la Emab- ya anunciaron que van a llevar sus residuos a San Gil como plan de contingencia.

Para Bucaramanga, el plan de contingencia es otro: el municipio espera autorización del Ministerio de Ambiente para que la Cdmb permita seguir botando los deshechos allá. A largo plazo, el alcalde de Bucaramanga, Fernando Vargas Mendoza, dijo que se estaba considerando la posibilidad de construir un relleno en la vía Bucaramanga – Barrancabermeja.

Alcalde de Bucaramanga, Fernando Vargas Mendoza. /FOTO PAULA CARRILLO

Alcalde de Bucaramanga, Fernando Vargas Mendoza. /FOTO PAULA CARRILLO

Entrevista a Fernando Vargas Mendoza, en Caracol Radio

Otra salida que vislumbra el municipio es que se cambie la denominación de botadero de basuras a relleno sanitario porque así el cierre no aplicaría, pues está destinado a aquellos predios que aún no son considerados rellenos sino celdas transitorias.

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Una respuesta a El Carrasco tiene ‘en jaque’ a Bucaramanga y su área metropolitana

  1. adrian dice:

    deberian agilisar el proceso de sellamiento pues los que vivimos en los barrios aledaños sufrimos las concequiencias como malos olores infecciones etc.

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