Comunidad afrocolombiana. En busca del reconocimiento de sus raíces

septiembre 7, 2009

El 80% de la población Afrocolombiana tiene necesidades básicas insatisfechas, el 74 % reciben menos del salario mínimo y el 76% viven en pobreza.

Por: Ingrid Navarro Vesga
inavarro@unab.edu.co

La población afrodescendiente que se encuentra establecida en el Departamento, representa el 5% de los habitantes de Santander y cerca del 18% del total de los desplazados, “lo que constituye como un hecho lamentable y evidencia de que este importante grupo humano sufre fuertemente los embates del conflicto colombiano”. Según el libro Activación de la comisión consultiva departamental de comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras de Santander.

Actualmente no existe en Colombia una estadística oficial sobre la población afrolombiana, pero se regula que existen 10,5 millones de afrocolombianos que representan el 26% del total de la población colombiana. Foto/Cortesia Facos

Actualmente no existe en Colombia una estadística oficial sobre la población afrolombiana, pero se regula que existen 10,5 millones de afrocolombianos que representan el 26% del total de la población colombiana. Foto/Cortesia Facos

Colombia es una nación “multiétnica y pluricultural”, la cultura es un derecho y una dimensión del desarrollo social, según lo reconoce la Constitución Política de 1991. Esto permite que dicha comunidad se vincule en proyectos políticos organizativos, que buscan fortalecer el derecho al empleo, la vivienda y la educación. En la ciudad existen siete organizaciones con base en comunidades afrocolombianas que son: Fundación Afrocolombiana de Santander (Facos); Raza Unida-Bucaramanga, Asociación de mujeres Afrodescendientes de Santander (Amina), Asociación Afrocolombiana de Barranca y el Magdalena Medio (Afromab), Asociación Kenia (Asokensi) de Cimitarra; Asociación Kicharro, La India, Landázuri; y la Corporación Afrocolombiana de Puerto Wilches (Afrowilches).

Según Américo Copete, representante de la Fundación Afrocolombiana de Santander (Facos), “existe la teoría del origen de África, que dice que todos los seres humanos somos descendientes africanos y que con el paso del tiempo hubo un proceso de adaptación genética en las zonas calientes y frías del planeta, que es la causante de que hoy existan personas negras que poseen más cantidad de melanina en la piel, y blancas que poseen menos. Si aceptáramos esta teoría, todos seriamos de origen africano”, un grupo étnico que culturalmente es dueño de grandes potenciales como la música, la danza, la tradición oral, las artes manuales en pintura, tejido, cerámica, entre otros, que debido a la situación de discriminación y falta de oportunidades cuentan con pocas participación dentro del contexto social y cultural de Bucaramanga.

El Artículo 55 de la Constitución Política de Colombia, habla acerca del derecho de negociación colectiva para regular las relaciones laborales. Americo Copete hace referencia a éste y recalca que; “en Colombia hay una situación de elite y clase, ya que los mandatarios y líderes de este país son siempre son los mismos desde hace muchos años y vienen de generación en generación, lo que muchas veces le quita la oportunidad a otras personas de sobresalir en la sociedad, ya sea individual o grupal. Lo que particularmente se ha convertido en una lucha de razas y de poder que impide comprender que existen oportunidades de desarrollo para todos. Cuando la igualdad de condición se convierta en un hecho, nacerá una nueva visión de hombre con una nueva visión de sociedad, en donde no sólo las comunidades afrocolombianas y raizales realicen aportes significativos al desarrollo colombiano a través de su cultura, caracterizada por la riqueza y diversidad, la contribución a la producción nacional y la protección del medio ambiente.

Otro punto que desde los años sesenta y setenta han impedido el desarrollo de esta raza, es el desplazamiento forzado a nuevos territorios, debido a que el narcotráfico colombiano ha sacado a las minorías de sus tierras y son utilizadas para el cultivo de plantas ilícitas. La marihuana, coca y amapola. Este problema es protagonizado por los asentamientos de campesinos negros de la bota caucana, los llanos orientales, el Magdalena medio y la amazonia, por citar algunos ejemplos.
Germán Ortega Villamizar, coordinador de grupos étnicos de la Secretaria de Desarrollo Social de la ciudad dijo que: “Bucaramanga cuenta con cuatro programas que cobijan a ésta etnia. La primera consiste en la caracterización de los grupos afrocolombianos, por medio de un censo que se ha venido haciendo puerta a puerta y que ya va por la comuna siete, hasta el día de hoy van 563 personas que se autoreconocen como personas negras descendientes de la costa pacífica, caribeña o atlántica colombiana o que tiene padres costeños, con costumbres como el swing costeño, entre otras”.

El segundo programa consiste en una capacitación, acerca de los derechos y deberes de los afrocolombianos para un millón de personas aproximadamente. El tercero habla acerca de cuatro exaltaciones del día del afro y el último, las entradas a los parque recreacionales y polideportivos. Además existen programas para discapacitados, adulto mayor, mercado institucional, almuerzo para el adulto mayor, programa para la mujer cabeza de hogar, programa étnico en situación de desplazamiento; bonos, ayuda económica hecha por el gobierno nacional para adulto mayores. Existen programas para niños, niñas y adolescentes, para el desarrollo comunitario, los indigentes de la calle, población carcelera y la mujer trabajadora sexual. Ortega Villamizar dice que “estos programas han existido desde que se formó la etnia afroamericana en Bucaramanga, pero que con los cambios de funcionarios se han venido retrasando los proyectos que cobijan a estos grupos”.

Mujeres afrocolombianas
Las mujeres negras fueron traídas de África a América como mercancía u objeto de trueque. En la época de la colonización estas mujeres soportaban maltrato, abuso sexual y eran separadas de sus hijos. En la casa de los hacendados hacían parte de la servidumbre. Después de la prohibición de 1951 estas mujeres carecían de poder económico, social y religioso, sin tener ninguna clase de educación.

Yolima Mena Valencia, Comunicadora Social y líder afrocolombiana dice que “ a pesar de que el Artículo 70 de la Constitución Política señala que el Estado reconoce la igualdad y dignidad de todos los que conviven en el país. Las mujeres afro no tienen acceso a la propiedad, financiamiento, créditos y en muchos casos no cuentan con vivienda propia. Además trabajan sin ningún tipo de seguridad”.Actualmente no existe en Colombia una estadística oficial sobre la población afrolombiana, pero se regula que existen 10,5 millones de afrocolombianos que representan el 26% del total de la población colombiana. Foto/Cortesia Facos.

Aunque muchas veces se pretenda negar esta realidad, existe un legado de la cultura europea colonialista que está manifestada en el racismo y la discriminación, lo que ha impedido el avance en los procesos de integración a la sociedad santandereana, lo que impide el reconocimiento y protección de los grupos afrocolombianos que existen en la ciudad bonita.

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El sector de autopartes enfrenta la crisis

septiembre 7, 2009
 Aproximadamente, esta industria genera 3.000 empleos directos e indirectos, según Johana Girón Correa, directora ejecutiva de Asopartes seccional Santander./FOTO SUMINISTRADA

Aproximadamente, esta industria genera 3.000 empleos directos e indirectos, según Johana Girón Correa, directora ejecutiva de Asopartes seccional Santander./FOTO SUMINISTRADA

El sector de autopartes enfrenta la crisis

En Santander este sector ha sido uno de los principales activadores de la economía en el departamento, pero hoy en día enfrenta un desafío frente a la crisis con Venezuela y Ecuador, que son los países a los que más exporta.

Por Catalina María Ramírez Serrano

cramirez5@unab.edu.co

El sector de autopartes lleva más de 30 años en Santander. En el departamento se producen baterías, filtros, empaques, ejes, transmisiones cardánicas, partes de suspensión, soportes para motor, vidrios y cauchos, entre otros. Según, la Cámara de Comercio de Bucaramanga ocupa el sexto lugar en el escalafón de los sectores que más exportan en el departamento y cuenta con cinco empresas exportadoras.

Las autopartes pertenecen a la  industria denominada como Metalmecánica. Este sector de la economía es reconocido por el valor agregado debido al desarrollo de alta tecnología, inversiones en la planta física, procesos técnicos y tecnológicos. Horacio Cáceres Tristancho, director del Observatorio de Competitividad de la Cámara de Comercio de Bucaramanga, afirma que “es un sector que requiere de una maquinaria importante para producir cosas de media y alta tecnología para el mercado nacional y para el mercado de exportación”.

Según Fabio González, gerente de producción de Dana – Transejes, principal empresa del sector en Santander, “es un sector ‘jalonador’ de la economía nacional y particularmente de la región. Es un sector altamente productivo; sin embargo, en el momento estamos en una coyuntura delicada propia de la misma dificultad que está viviendo la economía nacional”.

La incertidumbre

En el primer semestre de 2009 las exportaciones de esta industria se han incrementado en un 17,9%,al pasar de 10.413.000 dólares en 2008 a 12.273.000 dólares en el mismo periodo de 2009, lo que equivale a 20 millones 898 mil 891 pesos, la primera cifra y la segunda a 24 millones 631 mil 911 pesos, según la Cámara de Comercio de Bucaramanga, pero el panorama para el segundo semestre es incierto a raíz de los recientes problemas fronterizos con Venezuela, país al que se le exporta el 74,8% de la producción, y Ecuador, segundo destino de las exportaciones con una participación del 25%.

Carlos Fernando Navas Ortiz, vicepresidente nacional de la junta directiva de la Asociación del sector automotor y sus partes, Asopartes, clasifica el panorama como “bastante delicado” debido a “la caída en las ventas con nuestro vecino Venezuela, que es el socio prioritario para las exportaciones de autopartes”.

Hoy en día todavía no se han dado a conocer las cifras exactas que expongan cómo se han visto afectadas las empresas productoras de autopartes en Santander, pero sí se espera una reducción. Fabio González, señala que “las exportaciones a Venezuela se han reducido casi en un 50%” desde que comenzó la crisis.

El principal problema para los exportadores colombianos en Venezuela es la vacilación en el pago por parte de los empresarios venezolanos. Fabio González manifiesta que el vecino país cuenta con un problema de “iliquidez”.  Por su parte el directivo de Asopartes denuncia que “el problema no es tanto por la crisis en sí. Es que no pagan y si no pagan nosotros no vamos a suministrarles mercancía”.

Dificultades del sector

Además de la crisis fronteriza, las autopartes se enfrentan a otros obstáculos, como el problema del hurto de vehículos  y la venta de repuestos de segunda mano, que representan una competencia desleal para el sector y que en Bucaramanga se comercializan de manera ilegal en sitios como el ‘Tierrero’ ubicado en la parte baja de la avenida Quebradaseca, donde la gente va a ‘recomprar’ las partes de sus vehículos que les han sido robadas.

En lo que va de 2009 han sido reportados 18 vehículos robados en Santander (9 unidades más que el año anterior), según un estudio de Asopartes.  Carlos Navas, directivo de la asociación, asegura que “el robo de vehículos es un problema muy grande”. Asimismo denuncia que “parece que en este momento es mucho más atractivo el hurto de vehículos en Venezuela que aquí, porque el mismo venezolano vende la camioneta, el personaje se la trae para acá, el venezolano da reporte de hurto tres días después y salen las autopartes de segunda que son las que vienen a golpearnos a nosotros”. En el mes de agosto la Policía Metropolitana de Bucaramanga recuperó 7 vehículos hurtados, de los cuales 5 estaban reportados como robados en Venezuela.

El reto

Una frase popular dice que las crisis son una oportunidad para encontrar nuevos mercados. Horacio Cáceres Tristancho, sostiene que “lo importante es no quedarse enfrascado en el diálogo. Desde años anteriores hemos venido advirtiendo la necesidad de diversificar los destinos de exportación, no por la presión política que se ejerce con la crisis, sino porque es sano para una economía, eso le da una mayor vigencia a la industria y mayor desarrollo tecnológico”.

Transejes ha empezado a “ajustar la estructura interna y trabajar fuerte en el desarrollo de nuevos productos para no depender tanto de los mercados venezolanos y ecuatorianos, tenemos la posibilidad de crecer en el mercado nacional y tenemos la oportunidad de hacer presencia en el mercado en otros países”, afirma el gerente de producción de la empresa.