El sector de autopartes enfrenta la crisis

septiembre 7, 2009
 Aproximadamente, esta industria genera 3.000 empleos directos e indirectos, según Johana Girón Correa, directora ejecutiva de Asopartes seccional Santander./FOTO SUMINISTRADA

Aproximadamente, esta industria genera 3.000 empleos directos e indirectos, según Johana Girón Correa, directora ejecutiva de Asopartes seccional Santander./FOTO SUMINISTRADA

El sector de autopartes enfrenta la crisis

En Santander este sector ha sido uno de los principales activadores de la economía en el departamento, pero hoy en día enfrenta un desafío frente a la crisis con Venezuela y Ecuador, que son los países a los que más exporta.

Por Catalina María Ramírez Serrano

cramirez5@unab.edu.co

El sector de autopartes lleva más de 30 años en Santander. En el departamento se producen baterías, filtros, empaques, ejes, transmisiones cardánicas, partes de suspensión, soportes para motor, vidrios y cauchos, entre otros. Según, la Cámara de Comercio de Bucaramanga ocupa el sexto lugar en el escalafón de los sectores que más exportan en el departamento y cuenta con cinco empresas exportadoras.

Las autopartes pertenecen a la  industria denominada como Metalmecánica. Este sector de la economía es reconocido por el valor agregado debido al desarrollo de alta tecnología, inversiones en la planta física, procesos técnicos y tecnológicos. Horacio Cáceres Tristancho, director del Observatorio de Competitividad de la Cámara de Comercio de Bucaramanga, afirma que “es un sector que requiere de una maquinaria importante para producir cosas de media y alta tecnología para el mercado nacional y para el mercado de exportación”.

Según Fabio González, gerente de producción de Dana – Transejes, principal empresa del sector en Santander, “es un sector ‘jalonador’ de la economía nacional y particularmente de la región. Es un sector altamente productivo; sin embargo, en el momento estamos en una coyuntura delicada propia de la misma dificultad que está viviendo la economía nacional”.

La incertidumbre

En el primer semestre de 2009 las exportaciones de esta industria se han incrementado en un 17,9%,al pasar de 10.413.000 dólares en 2008 a 12.273.000 dólares en el mismo periodo de 2009, lo que equivale a 20 millones 898 mil 891 pesos, la primera cifra y la segunda a 24 millones 631 mil 911 pesos, según la Cámara de Comercio de Bucaramanga, pero el panorama para el segundo semestre es incierto a raíz de los recientes problemas fronterizos con Venezuela, país al que se le exporta el 74,8% de la producción, y Ecuador, segundo destino de las exportaciones con una participación del 25%.

Carlos Fernando Navas Ortiz, vicepresidente nacional de la junta directiva de la Asociación del sector automotor y sus partes, Asopartes, clasifica el panorama como “bastante delicado” debido a “la caída en las ventas con nuestro vecino Venezuela, que es el socio prioritario para las exportaciones de autopartes”.

Hoy en día todavía no se han dado a conocer las cifras exactas que expongan cómo se han visto afectadas las empresas productoras de autopartes en Santander, pero sí se espera una reducción. Fabio González, señala que “las exportaciones a Venezuela se han reducido casi en un 50%” desde que comenzó la crisis.

El principal problema para los exportadores colombianos en Venezuela es la vacilación en el pago por parte de los empresarios venezolanos. Fabio González manifiesta que el vecino país cuenta con un problema de “iliquidez”.  Por su parte el directivo de Asopartes denuncia que “el problema no es tanto por la crisis en sí. Es que no pagan y si no pagan nosotros no vamos a suministrarles mercancía”.

Dificultades del sector

Además de la crisis fronteriza, las autopartes se enfrentan a otros obstáculos, como el problema del hurto de vehículos  y la venta de repuestos de segunda mano, que representan una competencia desleal para el sector y que en Bucaramanga se comercializan de manera ilegal en sitios como el ‘Tierrero’ ubicado en la parte baja de la avenida Quebradaseca, donde la gente va a ‘recomprar’ las partes de sus vehículos que les han sido robadas.

En lo que va de 2009 han sido reportados 18 vehículos robados en Santander (9 unidades más que el año anterior), según un estudio de Asopartes.  Carlos Navas, directivo de la asociación, asegura que “el robo de vehículos es un problema muy grande”. Asimismo denuncia que “parece que en este momento es mucho más atractivo el hurto de vehículos en Venezuela que aquí, porque el mismo venezolano vende la camioneta, el personaje se la trae para acá, el venezolano da reporte de hurto tres días después y salen las autopartes de segunda que son las que vienen a golpearnos a nosotros”. En el mes de agosto la Policía Metropolitana de Bucaramanga recuperó 7 vehículos hurtados, de los cuales 5 estaban reportados como robados en Venezuela.

El reto

Una frase popular dice que las crisis son una oportunidad para encontrar nuevos mercados. Horacio Cáceres Tristancho, sostiene que “lo importante es no quedarse enfrascado en el diálogo. Desde años anteriores hemos venido advirtiendo la necesidad de diversificar los destinos de exportación, no por la presión política que se ejerce con la crisis, sino porque es sano para una economía, eso le da una mayor vigencia a la industria y mayor desarrollo tecnológico”.

Transejes ha empezado a “ajustar la estructura interna y trabajar fuerte en el desarrollo de nuevos productos para no depender tanto de los mercados venezolanos y ecuatorianos, tenemos la posibilidad de crecer en el mercado nacional y tenemos la oportunidad de hacer presencia en el mercado en otros países”, afirma el gerente de producción de la empresa.

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Afectada la ganadería en Santander

agosto 19, 2009

Por Melissa García Neira
mgarcia16@unab.edu.co
Venezuela es el mayor comprador que tiene Colombia después de Estados Unidos. Al país vecino se exporta carne, pescado, legumbres, cereales, huevos, leche, tabaco, zapatos y ropa, factores que hacen que la crisis esté golpeando a los gremios avícola, agricultor, textil y de calzado entre otros. Uno de los más afectados es el sector ganadero que exportaba a Venezuela el 95% de la leche y el 99% de la carne producida en Colombia en el año 2008. Cifras considerables que, aunque han sufrido grandes variaciones por la crisis política en 2009, siguen ocupando primeros puestos en el comercio hacia el exterior.
El pasado 28 de julio el presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías, congeló las relaciones comerciales con Colombia y ordenó el retiro del personal diplomático de Venezuela en el país después que funcionarios de Suecia le pidieron aclarar por qué las Farc tenían en su poder lanzacohetes y antitanques de fabricación sueca que fueron vendidos al Gobierno venezolano. El presidente del país vecino consideró esto como una “nueva agresión del irresponsable gobierno colombiano”, como lo manifestó en rueda de prensa.
Al año Venezuela compra a Colombia 12 mil toneladas de ganado en píe (ganado vivo) y en canal (carne procesada), de estas 12 mil, 6 mil son consumidas en un periodo de ocho meses y el resto es guardado en sus despensas y suple las necesidades del país hasta el nuevo pedido el siguiente año. En términos mensuales, el país vecino compra 2.000 cabezas de novillos en píe; esto equivale a aproximadamente 164 mil millones de pesos (80 millones de dólares). Omar Parada, director técnico de fincas del Fondo Ganadero de Santander, Fogasa, afirma que “de estas cabezas de ganado, por lo menos 1.200 son de Santander”.
Esto equivale a aproximadamente 97 mil millones de pesos (48 millones de dólares) que dejan de entrar a la región. Esto se ve reflejado en inversión de capital, generación de empleo y consumo para la región.
La cercanía de Santander con la frontera posibilita la entrega de carne fresca por facilidades de transporte, lo que disminuye costos con relación a Argentina, Brasil, Nicaragua y Uruguay, entre otros. Por esta razón el flujo de dinero por exportaciones hacia Venezuela es tan amplio.

Situación actual

“De las 2,000 cabezas de ganado en píe que exporta Colombia a Venezuela al mes por lo menos 1,200 son de Santander”, afirma Omar Parada, director técnico de fincas de FOGASA. /FOTO Juan Diego Pinzón Órtiz

“De las 2,000 cabezas de ganado en píe que exporta Colombia a Venezuela al mes por lo menos 1,200 son de Santander”, afirma Omar Parada, director técnico de fincas de FOGASA. /FOTO Juan Diego Pinzón Órtiz

La crisis política no da luz verde para la reactivación del movimiento comercial entre los dos países y mientras esto no ocurra los colombianos pagaran la sobreproducción de carne pero a precios inferiores a los que asumía Venezuela por la misma cantidad.
Producir un kilo de carne en Colombia cuesta $3.236 pesos (1,6 dólares) y este kilo era comprado por Venezuela a un valor de $3.700. Actualmente el mismo kilo está siendo vendido a un valor de $2.900 en el mercado interno y a otros mercados.
Esta disminución en el precio perjudica a todo el sector ganadero, debido a que si los precios de producción se mantienen, no se justifica tener tantas hectáreas de ganado y no poder producir lo mismo que antes.
En el caso específico de Santander, el frigorífico El Vijagual sacrificaba 1.200 reses al mes para Venezuela que correspondían al 60% de la producción, según Jesús Alberto Güiza, jefe administrativo del frigorífico, actualmente solo se sacrifican 400 reses hacia ese país que equivalen al 33% de la producción.
“Colombia es la despensa de Venezuela”, afirma Güiza, quien sostiene que su empresa y el sector ganadero en general confían en que aún no se ha cerrado completamente la frontera y que esto permite de una u otra forma algún tipo de comercio con el vecino país. “Nosotros les podemos entregar carne fresca y de calidad, ellos tarde o temprano tendrán que reactivar las relaciones”.
El argumento de la carne fresca es el más fuerte de los ganaderos. “La carne nuestra es de calidad”, afirma Omar Parada, director de fincas de Fogasa.
La calidad pasa a un segundo plano cuando se mira la competencia en el resto de América Latina. Parada explica que el mismo kilo de carne que se produce en Colombia a un costo de $3.236 (1,6 dólares) en países como Argentina y Nicaragua se produce a $1.213 (60 centavos de dólar), esta diferencia en el costo de producción permite a estos países vender a un precio inferior al colombiano lo cual sería una garantía para Venezuela permitiendo suplir sus necesidades de consumo.
Jesús Alberto Güiza, al respecto afirma que “lo del precio de producción deja de importar porque lo que Argentina le entregaría a Venezuela en 20 días o Brasil en 25 días, nosotros le podemos entregar en 5 días, les vendemos carne fresca, ellos no”. La cercanía de los dos países es un punto a favor, pero el hecho que Venezuela pueda adquirir por menos dinero lo mismo que compra a Colombia es un punto que no se puede pasar por alto.
Con más razón cuando, como lo afirma Martha Consuelo Carreño del Departamento de Estudios Agronómicos de la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, “el 99% de la carne y de la leche producida en Colombia se vende a Venezuela”. De la misma forma sostiene que “la congelación de las relaciones comerciales está afectando a todos los gremios y al ganadero de manera muy fuerte”.
Alternativas
Colombia ha perdido aproximadamente 245 millones de dólares (acumulado valor exportaciones de mayo 2009) a raíz de la crisis y si esto continúa como va cada vez van a ser mayores los ceros que seguirán restándose. Omar Parada, comenta la necesidad de buscar nuevas alternativas para suplir este mercado. “Lo difícil es que la mayoría de los países alternativos son suplidos por los vecinos y entrar a competir por calidad con ellos es muy difícil”, agrega.
Jesús Alberto Güiza del frigorífico El Vijagual menciona a Rusia y República Dominicana como posibles mercados alternativos.
Son muchas las opciones que tienen pensando a los ganaderos, la forma de competir es por calidad y no por precio, pero como lo plantea Martha Consuelo Carreño, “las relaciones comerciales con los países no nacen de la noche a la mañana, esto requiere tiempo y los resultados se verán a largo plazo” y esto es algo que se debe tener claro al momento de pensar en soluciones.
El sector ganadero podría ser entonces uno de los más afectados en el país y Santander dejaría de recibir 1.164 millones de pesos, teniendo en cuenta únicamente las exportaciones de ganado en pie al año, mientras el mandatario colombiano y el venezolano sigan en disputa.

La producción de ganadería en Santander se redujo a la mitad. El precio que paga el consumo interno no alcanza a suplir los costos de producción. /FOTO Juan Diego Pinzón Ortiz

La producción de ganadería en Santander se redujo a la mitad. El precio que paga el consumo interno no alcanza a suplir los costos de producción. /FOTO Juan Diego Pinzón Ortiz